miércoles, 11 de febrero de 2015

4 ACCIONES PARA NO PERDER COMPETIVIDAD Y MANTENER EL NIVEL DE SERVICIO CUANDO CRECE EL VOLUMEN

En cualquier centro donde se desarrolla una actividad de logística y/o transporte es habitual tener que afrontar variaciones más o menos intensas de actividad. Esos cambios de volumen pueden responder tanto a campañas comerciales, que incrementan el número de pedidos, o coincidir con determinados periodos, como por ejemplo la Navidad. En ocasiones la propia naturaleza del producto es la que puede implicar estas variaciones de volumen.

La adecuación de los medios logísticos y de transporte a los incrementos de volumen versus la calidad del servicio es siempre un equilibrio difícil y complejo. Por una parte hay que lograr dar el servicio requerido y definido, pero también hemos de gestionar la proporcionalidad de los medios utilizados para ese servicio. Hay que mantener la competitividad.

Ser capaz de ofrecer el servicio comprometido, sin incrementar desproporcionadamente los medios, es una premisa fundamental de cualquier gestor logístico.

Podemos tener una estructura dimensionada para los incrementos de volumen que se producen una vez al año, pero eso implicará tener una capacidad ociosa durante gran parte del tiempo.  Nuestro servicio será excelente, pero nuestros costes estarán disparados, y por tanto seremos incapaces de lograr ese equilibrio entre costes y calidad del servicio.

Si por el contrario nos dimensionamos para los momentos de actividad normal, sin tener capacidad de adaptación a los picos de actividad, seremos incapaces de ofrecer el servicio preciso.

Aquí van 4 palancas que pueden ayudarnos a lograr ese equilibrio entre incrementos de volumen y recursos disponibles.

Plantilla


Tener una disponibilidad de horas de plantilla los suficientemente flexible que nos permita adecuarnos a los incrementos de pedidos y/o de actividad es importante. Hay una serie de recursos que ayudan a lograr el ansiado objetivo.

Podemos activar recursos como el de distribuir de forma irregular la jornada laboral de acuerdo y contando con la colaboración de la plantilla. En caso de que no haya acuerdo, la reforma laboral del 2012 permite la distribución de hasta un 5% de forma irregular.
Esto en la práctica puede implicar reducir la jornada laboral de un operario un día determinado y extenderla en los periodos  de más carga de trabajo.

En aquellas actividades con una alta estacionalidad, es muy útil trabajar con una plantilla de personal indefinido discontinuo. Es decir; personas que trabajan en esos momentos donde se produce el pico de actividad, ya sea cada dos meses, mensualmente...

Estos recursos son de gran utilidad, pues permiten conciliar los incrementos de actividad con personal habituado a los procesos y operativas, lo que supone mantener la productividad y la calidad del servicio.

Por supuesto disponer de operarios eventuales y una adecuada gestión del personal proporcionado por las empresas de trabajo temporal también es importante.
La adecuada gestión de las vacaciones y de las pausas programas y/o necesarias también tiene una especial relevancia.

www.gonzalogarciabaquero.com analiza como mantener la competitividad en escenarios de incremento de volumen.
Mantener la competetividad


Externalización de Procesos


Otra forma de gestionar y dimensionar las capacidades requeridas es teniendo identificados aquellos procesos o actividades que siendo críticos son susceptibles de externalización o subcontratación. Para afrontar con éxito ese proceso es importante tener definida la calidad de servicios y los procesos o hitos susceptibles de externalización, así como tener localizados los proveedores que pueden asumir esa tarea y las condiciones en que lo harán (plazos, precio...)

Previsiones

Trabajar el histórico de previsiones para determinados periodos. Así como las variaciones que sobre el mismo estimemos que se puedan producir, ajustándolas en base a los hechos objetivos que sabemos que las van a variar (nuevas captaciones, pérdida de clientes...) nos ayudará, sin duda, a ajustar los medios al volumen sin incrementar costes.

Gestionar fechas y actividades

Por último es importante tener capacidad de gestionar determinadas actividades o procesos que sabemos que son susceptibles o bien de adelantarse o incluso de posponerse. Debido a su a su carácter no critico, las podemos aislar de los momentos de mayor volumen, de este modo estamos liberando recursos para los momentos de incremento de actividad.

En conclusión una adecuada flexibilidad de las horas de plantilla, junto con la externalización de ciertos procesos, así como con la gestión de las previsiones y el adelanto o retraso de ciertas actividades lograremos mantener nuestras productividad, sin deteriorar el nivel de servicio.

¿Qué herramientas manejas tú para gestionar la competitividad y mantener el nivel de servicio en los momentos de incremento de actividad?

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