miércoles, 25 de junio de 2014

DOS LIMITACIONES A LA SUBCONTRATACIÓN EN EL TRANSPORTE

La subcontratación es una práctica habitual tanto en el transporte y la logística, como en otros ámbitos relacionados con la prestación de servicios. Cualquier empresa, que contrate servicios de transporte, esta habituada a que su carga sea gestionada por una proveedor y que este a su vez lo subcontrate a un tercero e incluso este a su vez lo vuelva a hacer.

El mero hecho de la subcontratación de servicios de transporte por el proveedor inicialmente asignado  no es en si mismo algo negativo, simplemente muestra la imposibilidad de poder adaptar siempre y en todo momento la oferta de transporte a la demanda. Es materialmente imposible, que sin tener capacidad ociosa, un proveedor este en disposición de atender todos los servicios con sus propios medios.

Esta claro que el cliente que exige ese nivel de servicio, ya sea por seguridad, calidad, características del producto a transportar debe asumir el coste de esa disponibilidad y en cierto modo de esa no optimización. En definitiva tener la garantía de que el proveedor siempre realizará el servicio con sus propios medios tiene un coste y quien lo pida debe asumirlo.

Pero esto no quiere decir que en la subcontratación quepa todo y que no haya limites. Por supuesto que tiene que haber limites y más concretamente prácticas que deben ser limitadas (autolimitadas me atrevería a decir).

1) Intermediación sin valor


Por una parte aquellas empresas de transporte, que bien sin disponer de flota propia o siendo la misma muy limitada, acaban siendo meros intermediarios de servicios de transporte, a cambio de una comisión, sin aportar valor a la gestión operativa (capacidad de negociación, versatilidad, sistemas de información...) y limitándose por sistema a buscar proveedores para los servicios asignados. 

Todos conocemos algunas de estas agencias de transporte, que son capaces de gestionar grandes cantidades de carga que en ningún caso serían asumible con su flota. No me atrevo a decir que porcentaje de servicios hay que realizar con flota propia y cuales subcontratada, pero en cualquier caso siempre debe haber un porcentaje claramente superior (más de la mitad) de servicios realizados con medios propios, si de verdad queremos ser independientes en la operativa y disponer de capacidad de acción para garantizar la operativa.

Gonzalo García Baquero habla de la subcontratación en el transporte y las limitaciones


En ocasiones estas prácticas abusivas llegan al extremo de retrasar la cadena de pago, es decir el cliente paga el servicios a su "proveedor" y este demora el pago a su proveedor, produciéndose un retraso importante entre el periodo transcurrido desde que el cliente efectúa el pago hasta que el transportista que efectivamente realizo el servicio lo cobra.

2) Subcontratación en cadena


La otra práctica abusiva que habría que limitar, regular y desterrar es la subcontratación en cadena, en ocasiones de hasta tres y cuatro intermediarios. Con independencia del deterioro de la calidad ofrecida que esta práctica supone, que existan hasta tres y cuatro intermediarios lo único que implica es un deterioro claro de la calidad del servicio y una clara capacidad de gestión del precio del servicio. 

La mejora del servicio aflorará por si sola por el mero hecho de que el proveedor final perciba más por el servicio realizado y la relación entre cargador y proveedor será más fácil de gestionar y por tanto más fluida, puesto que será más inmediata.

En definitiva todos estamos de acuerdo en la necesidad de la subcontratación, pero no podemos estar de acuerdo en los excesos que actualmente se está produciendo, intermediarios sin aportación de valor y la subcontratación en cadena.

¿Y tú, cuales crees que deben ser los límites a la subcontratación?

2 comentarios :

  1. Subcontratar portes se hace todos los días en las empresas, sobre todo cuando hay mucho trabajo. Pero como en casi todo, el más perjudicado es el último eslabón de la cadena.

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    1. Totalmente de acuerdo Maia, el más perjudicado es el último de la cadena y además es el que más valor aporta, pues es el efectúa el servicio. Gracias por tu aportación.

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Gracias por participar en este blog a través tu comentario.Te responderé con otro comentario justo debajo del tuyo. Gracias, Gonzalo Garcia Baquero